Nuevo destino del rocianero Francisco Miguel Valencia como párroco de Almonte

Nuevo destino del rocianero Francisco Miguel Valencia como párroco de Almonte

El cambio en la jefatura de la máxima institución eclesiástica de Huelva, tras la jubilación de José Vilaplana y la llegada de Santiago Gómez Sierra como obispo de la Diócesis onubense, ha traído también algunos relevos y renovaciones en las parroquias y vicarías. Una reestructuración pastoral diocesana que ha supuesto, entre otras cosas, el nombramiento de un nuevo párroco para Almonte y el relevo del sacerdote de la Villa y a la sazón, rector del Santuario Nacional de la Virgen del Rocío.

Francisco Miguel Valencia Bando tomará, en un plazo máximo de tres meses, «posesión» de sus nuevas responsabilidades al frente de la extensa y compleja parroquia almonteña. El territorio sin embargo no le es ajeno. Natural de Rociana del Condado, localidad colindante con Almonte, es un párroco joven –nació en 1971- que abrazó el sacerdocio con su ordenación en 2003. Llegará a Almonte tras cumplir su cometido en las parroquias de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y Nuestra Señora del Mar de Isla Cristina, responsabilidad que ha compaginado con la dirección de los secretariados diocesanos de Pastoral de Carretera y de Apostolado del Mar.

La parroquia de Almonte no será su única ocupación puesto que Valencia Bando habrá de gestionar la Vicaría Episcopal del Condado, inédita en esta nueva estructura de la Diócesis de Huelva.

La noticia del nombramiento de un nuevo párroco para Almonte ha sido acogida por los feligreses de la villa con gran pesar por suponer esto la marcha del actual responsable de la Parroquia de la Asunción y rector del Santuario de la Virgen del Rocío, Francisco Jesús Martín Sirgo, y del vicario parroquial y vicerrector del Santuario, José Antonio Calvo Millán.

Así lo recogen las redes sociales, donde muchos almonteños confiesan no comprender la decisión del Obispado mientras envían sentidos mensajes de aprecio y buenos deseos a los dos sacerdotes que en los últimos años les han acompañado en los momentos más importantes de sus vidas, sobre todo en los últimos meses en los que la pandemia ha marcado profundamente la vida de los almonteños, que han encontrado en las figuras cercanas de Martín Sirgo y Calvo Millán apoyo, compañía y consuelo en momentos de especial crudeza.

De momento, no ha trascendido cuál será el próximo destino del actual párroco de la Asunción. Sí que ha anunciado el Obispado que José Antonio Calvo Millán será formador del Seminario Diocesano, además de encargarse de impulsar la Pastoral Vocacional «desde una delegación diocesana creada para este servicio».

Rociana Noticias

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